Es una imagen tonta como muchas más pero en conclusión lo que viene a decir es que por mucho daño que una persona nos haya hecho en algún momento de nuestra vida debemos recordar los buenos momentos. Esto no significa que no podamos alejarnos de ella y olvidar el pasado por un tiempo si lo necesitamos pero nunca, acusarla a ella de nuestros problemas. Seguro que tú, persona que está leyendo esto, te has sentido exactamente igual en alguna ocasión. ¿La solución? No depender demasiado de las personas ni apostar todas nuestras cartas en un juego.Es más fácil salir perjudicado que ganar la partida.
PD: Quien avisa no es traidor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario