La luz de un nuevo día entra por los pequeños huecos de la persiana. Lentamente abro los ojos con ligeros parpadeos hasta conseguir despertarme por completo. Todo me resulta familiar:la cama, los muebles...la habitación en general. Esa situación es muy alentadora y mi persona lo agradece. "Necesitaba un poco de estabilidad" me digo a mí misma. Poco a poco la realidad llama a mi puerta y borra esa imagen perfecta que tenía de mi habitación. Vuelve el miedo, una vez más.
Todo lo que parecía perfecto, o al menos aceptable, da un giro de 180 grados. Ahora la situación no puede empeorar. Intento huir, huir de todo, engañarme y vivir una vida llena de mentiras pero no, no consigo hacerlo. Ahora la única frase que pasea por mi mente es "un día más es un día menos" y duele...
Lidia: @lidialidialidi3
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