sábado, 23 de noviembre de 2013

#48

Nada tiene una explicación lógica. No soy de esas personas que se dejan llevar por los sentimientos. Tengo la necesidad de razonarlo todo y si no lo hago, me inunda un sentimiento de culpabilidad que destruye todo a su paso.

Hay veces que simplemente permanezco impasiva ante el cambio. En estos momentos en que todo está del revés, sólo soy capaz de preguntarme si existirá un sitio donde resguardarme y esperar a que amaine la tormenta, pero ¿qué ocurre cuando la tempestad se crea en mi interior?¿debo permanecer en mi quietud hasta que todo cese, o llegará a su fin por mi causa?

¿Algún día dejaré de cuestionarme todo o estoy condenada a esto para toda mi vida?

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