miércoles, 5 de febrero de 2014

#147

Desde que somos pequeños,  nos están contando historias de hadas, héroes,  magos, animales parlantes, princesas y príncipes que viven felices y que se hartan de perdices durante toda su vida. Sin embargo, cuando crecemos, a nosotros no hacen más que darnos calabazas a todas horas. Calabaza para desayunar,  calabaza para comer, para cenar...  Y ahí es cuando te das cuenta de que era todo mentira y de que las verdaderas historias se encuentran en la música, en canciones de amores imposibles, de amistades retomadas, de distancia relativa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario