viernes, 7 de febrero de 2014

#149

"Siento haber puesto tu mundo patas arriba...otra vez. Siento haber vuelto a llamar a tu puerta cuando yo misma la cerré.
Estoy mal, no te mentiré. Muy mal.
Me dan ganas de llorar, me tiemblan las manos, me da rabia verte tan tranquilo, como si no hubiera pasado nada... como si mis sentimientos no existieran... Pero no hay rencor. No. Hay amor y tristeza. Pero no rencor.
Estás bien y, egoísmo a parte, me alegra que sea así.
Me alegra que no te duela verme mal, que pases de mis ataques de cría obsesionada...
No quiero que te preocupes, que te comas la cabeza pensando en una excusa o en cualquier cosa que decirme. En serio. No es necesario. Te dije hace muchísimo tiempo que no te forzaría a que hablaras conmigo y aunque me duela no lo voy a hacer.
De verdad, me gustaría borrarme de tu vida, no estar en tu día a día para no molestarte más. Sé que soy un incordio, no hace falta que lo digas.
No te preocupes, no volveré a mirarte siquiera, no montaré espectáculos ni daré más señales de vida. Sólo tienes que aguantarme un mes y algo más y después haré lo posible para que tu camino y el mío no se crucen más.
Sé que no lo he hecho fácil, que he complicado mucho las cosas, y créeme, no lo he hecho queriendo ni mucho menos por gusto.
Te quiero, más de lo que algún día puedas llegar a imaginar. Me encanta todo de ti. Por encantar me encantan hasta tus defectos... Pero he de intentar borrarte de mi alrededor, he de procurar que las canciones dejen de llevar mis sentimientos hasta tu recuerdo... He de dejar de evocarte a cada segundo... He de dejar de amarte.
Así que esta es mi despedida, mi "adiós" para ti.
No es un "hasta luego" ni mucho menos... me despido de ti, de los sentimientos que hiciste nacer en mi interior, de tus ojos, de tu sonrisa, de tus payasadas...me despido de ti y de todo lo que traes contigo para siempre.
Y si pidiera un deseo, ese sería sin duda el de que seas feliz. No puedo decir que me da igual dónde y con quién... porque sé que no será aquí conmigo. Pero sea como sea, he de dejar mi egoísmo a parte y también desearte a ti lo mejor.
Lo mereces.
Ojalá encuentres a una niña dulce, sincera, graciosa e inteligente que llene tus días de luz, que se quede a ver películas contigo en casa, que te abrace y te entienda y que NUNCA, bajo ningún concepto, te abandone.
Ojalá consigas realizar todos y cada uno de tus sueños y que cada vez que sueñes, se haga realidad.
Ojalá no conozcas nunca un dolor agudo ni la tristeza... ojalá todo sea perfecto en tu vida, y, si no lo es, que sepas superarlo sin dificultad.
Porque te lo mereces, porque pese a todo lo que pasó sigo creyendo que eres lo mejor que me ha pasado en la vida; sigo pensando que eres el ser más especial que hay en el mundo... El más delicado, ese que aunque parezca de hierro es de cristal y puede romperse si no lo tratas con cuidado... El príncipe azul con el que todas sueñan... Eres único, y eso tienes que metértelo dentro de ti, cariño. No dejes que te pisoteen y saca el lado más fuerte... pero no pierdas nunca el tierno romanticón que hay en ti.
Vuela alto sin temer a la caída, porque pase lo que pase contigo y conmigo, estés con quien estés, falles o aciertes, vengas o te vayas, yo estaré de colchoneta para frenar el golpe... Eso no lo dudes nunca.
Quiero que tu vida sea lo más bonita posible, que el Sol te abra un abanico de posibilidades cada amanecer, que tus ojos no conozcan la palabra llorar, ni tu corazón el agobio o la pena... Y como sé que tu vida será mejor sin tener al satélite este pululando a tu alrededor... me aparto.
Nuestros caminos, a pesar de que hice lo que pude por cambiar esto, se separan aquí y no pude evitarlo.
No te pido que me tengas siempre en tu recuerdo, sé que soy uno de los malos... Sólo te pido lo dicho; que seas feliz."

No hay comentarios:

Publicar un comentario