¿Por qué atacamos a las personas más importantes de nuestra vida cuando tenemos problemas? ¿Qué necesidad hay de dañarles por causas externas? Yo hoy me he comportado como una auténtica gilipollas, en más de una ocasión diría... Sabía sus puntos débiles y he ido directa a ellos... La he destrozado sin querer hacerlo, y también, me he destrozado a mi misma. He dañado nuestra amistad y aún así, encontrándome en la peor circunstancia posible, me ha apoyado...
Soy una cobarde, únicamente me dedico a llorar. Mi comportamiento tan infatil está jodiendome la vida. A lo mejor es verdad aquello que decían mis peores enemigos: me merezco la peor de las torturas, la soledad será la única que me acompañará siempre. Quizás no merezca una persona como ella, por mi culpa jamás alcanzara la felicidad. Creo que a lo mejor es hora de replantearse abandonar este camino...
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