"Y a la hora de conocerse, ellos ya sabían que les esperaba un largo futuro juntos."
domingo, 20 de julio de 2014
sábado, 19 de julio de 2014
domingo, 6 de julio de 2014
#201
"Ya sólo tengo ganas de encontrar a alguien a quien demostrar que le quiero más a cada segundo que pasa."
miércoles, 25 de junio de 2014
Un día de estos.
"Si quieres yo te cuento las cosas que te pasan, cuando abres al amor dejando la cadena echada. Comprobarás que todas las cosas que no hacemos después son esas mismas cosas que echarás de menos. Quiero follarte lento mirándote a la cara, leer tu cuerpo en braille con las luces apagadas. Quiero que entiendas esto si ya no entiendes nada “Amor” es la palabra que resuelve el crucigrama."
martes, 10 de junio de 2014
domingo, 8 de junio de 2014
No te rindas
No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.
MARIO BENEDETTI
jueves, 5 de junio de 2014
sábado, 31 de mayo de 2014
#199
Todo es demasiado parecido. La historia se repite una vez más. Ya sólo queda saber si tú y yo seremos algo. Ya sólo nos queda por averiguar si nosotros acabaremos de la misma forma.
sábado, 24 de mayo de 2014
6 Caricias.
No aprendieron nada,
Bajan la mirada.
Al cruzarse bailan al compás de los locos.
Son sólo palabras
Miran la ventana.
Suerte, lo mío es suerte
Soy en todo esto espectador.
Ya no queda nadie tras la valla
Quien se acerca a quién
Hoy le toca a él.
Intercambian cartas
Preguntan como será eso del sexo
Y mira los labios de ella
Como miran los suicidas
No pasa nada tan solo son los hijos del amor más puro
No puedo ni moverme
se me incendia el alma.
Llegan a casa,
no prueban ni bocado
Los dos ya están llenos
Suben al cuarto a navegar sobre su espalda
Te quiero amor.
Suplican calman,
Al corazón para que no le de una huida
Se tiran besos por la cámara
y espantan el tiempo
demasiado largo hasta mañana.
Y aquí me detengo
Os deseo el viento y a volar.
Marcharos lejos
Estáis a tiempo de largaros de este mundo
Que no esta hecho para el corazón por fuera
Cerrar las puertas
Que nadie entre apagando así el incendio
De la pureza de dos cuerpo y mentiras.
No quiero veros,
Y que no os cuenten como funciona la vida.
Cruzar el charco
que son sólo seis caricias
lunes, 19 de mayo de 2014
#198
domingo, 18 de mayo de 2014
#197
.
sábado, 17 de mayo de 2014
viernes, 16 de mayo de 2014
#195
"Chicos, nuestra etapa aquí ya ha acabado. Me quedo tranquila, porque sé que nos vamos estando preparados para todo lo que nos avecina el futuro. Ya no somos los niños y niñas de tres años que llorábamos los primeros días de cole, ahora somos personas maduras y con un gran camino por delante, a punto de enfrentarnos cara a cara a nuestra carrera profesional[...] Esto no es un adiós, es un hasta pronto. Volveremos, porque aquí siempre tendremos nuestra casa, nuestro hogar."
miércoles, 14 de mayo de 2014
#194
martes, 13 de mayo de 2014
viernes, 9 de mayo de 2014
######
Hace frío aunque estemos en Agosto. Nunca me había sentido así. Me gustaría saber cual es el motivo que supera al aparente,la razón por la cual una cama de dos está ocupada por una sola persona,en la que faltas tú o en la que sobro yo. Harto de soñar con los ojos abiertos optaste por la opción más real,que siempre ha sido la más aburrida. Sólo te pido una última llamada, un mensaje más. Necesito despedirme yo también para siempre aunque no sea lo que en el fondo quiero. Necesito saber que nunca volverás. Total, lo peor que se puede hacer es dejar un libro a medias.
sábado, 3 de mayo de 2014
"Sólo somos dos locos enamorados...
... ¿A quién pretendo engañar? Sólo soy una tonta hablando consigo misma."
#192
Ya no puedo seguir resistiendo esa extraña sensación que me hiela la piel, como invierno fuera de estación. Tu mirada y la mía ignorándose en una lejanía, todo pierde sentido y es mejor el vacío que el olvido.
+1
jueves, 24 de abril de 2014
#191
martes, 22 de abril de 2014
Gracias.
Gracias por ser matemáticas, por ser números, por hacer infinito mi límite, por hacer infinito el límite de mi función; gracias por ser biología, por ser vida, por darme la vida aunque luego me la hayas quitado al marcharte; gracias por ser química, por ser un fenómeno y porque serás siempre mi compuesto favorito; por ser física, a pesar de que la fórmula no estaba preparada para que la distancia fuera tan grande, y menos aun cuando ésta está al cuadrado. Gracias por ser lengua, por ser poesía; por ser fe, por ser esperanza; por ser dolor, pero dolor del satisfactorio. Y llámame masoca, pero qué bien dueles. Hasta eso lo haces bien.
Y es que quizá mi problema fue que te supliqué a gritos que te quedaras cuando ni siquiera habías llegado. Te supliqué que no te fueras cuando ni siquiera habías decidido si te ibas a quedar.
Gracias por ser música, por ser el mejor compositor aunque tu obra fue muy triste, por ser un acorde de fundamental, porque serás siempre mi tonalidad favorita. Y finalmente, gracias por ser arte, aunque más bien fuiste el artista. Y gracias aunque maldita tu musa que hizo que tu obra resultara un desastre. Y gracias otra vez a pesar de que fuiste el artista de un desastre, el arquitecto de unas ruinas. Sí, eso fuiste. El arquitecto de unas ruinas. Pero gracias.
Por último, te voy a hacer una promesa: te juro que cada noche me acordaré de olvidarte.
Y es que quizá fuimos, somos y seremos nada. Pero qué nada tan bonita...
III
Tú y yo fuimos arte. Abstracto, impresionista, surrealista. Miró o Dalí, Monet o Van Gogh. O quizá Kandinsky. Llámalo como quieras, pero arte. Sin embargo en este caso el pintor no fue otro sino tú. Tú fuiste el pintor, yo tu lienzo. Te dejé escribir en mí todo cuanto quisiste y todo cuanto hubieras querido. Pero al acabar tu obra, no te gustó. Y, como todos los artistas, egoístas, perfeccionistas, en ocasiones excesivamente críticos e inmersos en la búsqueda de crear algo que les deje satisfechos, me tiraste. Me subiste al desván. Como un fracaso. Como algo que debía haber salido bien y no salió. Como algo que podría haber sido tu creación perfecta pero que al final resultó ser que quizá no estaba destinado a serla. Pero para ti es fácil. Cogerás otro lienzo. Evitarás volver a cometer los mismos errores y lo intentarás de nuevo. Pero... ¿y yo qué? ¿Qué hago yo ahora? Para mí no es tan fácil. Porque yo lo intentaría contigo hasta que nos saliera bien.
Y ahora me doy cuenta de que ni los matemáticos, ni los biólogos, ni los químicos, ni los gramáticos, ni los deportistas, ni los creyentes, ni los artistas.
Nadie podrá explicar jamás lo nuestro. O lo mío. Nadie podrá explicar jamás cómo me hiciste sentir, ni cómo lo haces ahora. Ni siquiera yo, por mucho que me empeñe en poner en palabras nuestra historia. Por mucho que me esfuerce, sé que no lo conseguiré. Pero lo sigo intentando, créeme. Y, sin embargo, después de tantas palabras, después de tantas hojas, después de tantos textos y después de tantas lágrimas, ahora ya sólo sé una cosa, y resumo nuestra historia reduciéndola a una palabra.
Fuimos.
¿O no?
domingo, 20 de abril de 2014
#190
Hola. Me llamo... bueno mi nombre y edad no importan.
Está lloviendo. Tengo la ventana abierta para que entre el agua de lluvia. Pero no es la lluvia, sino mis lágrimas, las que intentan borrar las letras de mi carta.Nadie sabe que estoy aquí encerrada. Sé que el cielo será el único que llore conmigo esta noche. Porque después de tantas mentiras, por fin he comprendido que nada importa realmente. Todos sufrimos, ¿y para qué? La sociedad se las apaña para destruir cualquier pizca de felicidad que pueda asomar a tu vida. Y luego te hunde en la más profunda miseria, dejándote respirar solo lo justo para poder volver a hacerlo.
Lo siento. Sé que no te interesan los últimos pensamientos de una suicida. No tienes por qué seguir leyendo esto, tan solo es una carta, una explicación para el que la necesite. Aunque es difícil de explicar por qué he decidido esto. No soy feliz, pero mi vida no es de las peores. Simplemente he comprendido que no merece la pena.
Ya estoy harta de fingir que me creo las mentiras de la gente. Y ya es hora de desaparecer. Noto que la hora se acerca. Un trueno me devuelve a la realidad. Mierda. He arrugado la carta. Disminuyo la presión y estiro la nota. Lo mejor que puedes hacer después de leerla es tirarla al fuego. O incluso antes de leerla.
Sonrío con ironía al ver que me tiembla el pulso. Oigo un trueno. Contaré hasta tres. Uno, dos…Tres.La sangre resbala por mi brazo y respiro profundamente. Duele, pero no me importa. Hago lo mismo con la otra muñeca y la lluvia trata inútilmente de impedírmelo.Me empiezo a quedar sin fuerzas. Suelto la navaja. Me estoy mareando. Alguien intenta abrir la puerta, pero ya es tarde, aunque quisiera ya no tengo fuerzas.Todo se empieza a poner blanco. Una última lágrima resbala por mi pálido rostro. Lo último que veo es el rojo de mi sangre, mezclada con la lluvia, a mi alrededor.
jueves, 17 de abril de 2014
#189
Vale, ya he tenido una vida normal, ahora por favor dadme a mi hada madrina, mi príncipe, mi castillo, mi pony rosa y mi final feliz.
PD: también quiero mis poderes mágicos y estar en Ravenclaw.
martes, 15 de abril de 2014
lunes, 14 de abril de 2014
#187
#185
Así se terminó la historia, no con la palabra "Fin", sino con puntos suspensivos, el de la rabia, el de la paciencia y el de la indiferencia.
domingo, 6 de abril de 2014
#183
miércoles, 2 de abril de 2014
Asignaturas pendientes II
Mi Dios ateo.
martes, 1 de abril de 2014
domingo, 30 de marzo de 2014
Asignaturas pendientes
O quizá éramos dos funciones. Quizá éramos dos rectas. Pero fuimos el peor tipo de rectas. Secantes. Esas son las peores. Las paralelas tienen muchísimo en común, pero nunca se encuentran. Nunca. Puedes pensar que esto es triste. ¿Pero qué me dices de las secantes? Se encuentran una vez y después se van separando poco a poco. Cada vez más, y para siempre. Toman caminos completamente opuestos. Por ello, permíteme decir que fuimos el peor tipo de rectas. Secantes.
Y ya no sé si fuimos una función o fuimos dos rectas o fuimos algo o fuimos nada. Pero no funcionamos, de eso no hay duda. Sin embargo, no funcioné porque no me dejaste funcionar y no funcionó porque no nos lo permitiste.
Pero aun así...
No funcioné.
No funcionó.
Y quizá me equivoqué comparándonos con una función o con unas rectas. Quizá las matemáticas no funcionan. Quizá fuimos lo que los biólogos llaman una simbiosis, una asociación entre dos organismos de modo que se unen para sacar provecho de la vida en común. Cada uno le da al otro algo que este último no tiene y que no puede conseguir por su cuenta. Pero quizá el problema fue que yo te di más, mucho más, y eso no lo dudo. Pero tú me diste mejor. O quizá yo lo necesitaba más, o lo valoré más, o lo aprecié más. Pero al fin y al cabo una simbiosis que no funcionó. Quizá fuimos organismos demasiado semejantes. O quizá demasiado diferentes. Y sólo al pensarte e imaginarte estableciendo otras simbiosis, me falta el aire.
Pero espero, de verdad, que te vayan bien.
Y rezo para que nunca seas el que dé más.
O quizá ni las matemáticas ni la biología. Esta vez nos veo como una reacción química. De neutralización. Sí, eso creo. Fuimos una reacción de neutralización, claramente. Una reacción exotérmica, literalmente definida como una reacción química que desprende energía en forma de calor. Y cuánto calor desprendimos. Una reacción de neutralización. Ácido más base. Yo fui el ácido, claro está. Corrosivo, acaparador, egoísta, absorbente. Tú fuiste la base, tratando de neutralizar mi ilusión en algo imposible, como decías tú. Tratando de neutralizar mis ganas de luchar sin armadura y sin escudo y sin espada y sin ejército. Pero es que no entendiste que sólo te necesitaba a ti. Y sólo contigo sabía que ganaría, aunque todo lo demás estuviera en nuestra contra. Pero tú no te viste capaz y te diste por vencido antes de empezar a luchar.
Pero ahora me doy cuenta de que quizá fue una reacción que nunca se produjo, porque, como toda reacción, necesitaba de la acción de un catalizador, de una enzima, para que tuviera lugar y para ser más rápida. Pero quizá ese catalizador falló y aunque nos quisimos dar prisa, llegamos tarde. O quizá yo fui una reacción que para tener lugar necesitaba un catalizador, y ese catalizador eras tú. Y es por eso que ahora sin ti, no soy nada. O quizá fuimos una reacción y tú eras el reactivo limitante, el reactivo que decide y determina cuánto dura la reacción química y cuánta cantidad de productos se obtienen. Cómo no, el importante. Ya no lo sé. Ya no sé si fuimos una reacción, o no fuimos nada juntos. O tú fuiste un catalizador, o el reactivo limitante, o la reacción entera. O fuimos dos elementos que trataron de ser un compuesto que no funcionó. Nuestras valencias no encajaban, no podíamos unirnos. Y sé que lo intentamos. Con enlaces simples, con enlaces dobles. Incluso con enlaces triples. O quizá tú fuiste un gas noble, esos que como tienen ocho electrones en su capa de valencia, son los más estables de toda la tabla periódica. Y por ello no necesitan a nadie. Y por ello todos buscan ser como ellos. Estar contigo me daba esa seguridad y esa fuerza y esas ganas de luchar por cualquier cosa y contra cualquier cosa. Me hacías sentir un gas noble. Pero los gases nobles no reaccionáis con otros elementos. Porque ya lo tenéis todo por vosotros mismos. Pero lo que sí sé es que yo siempre fui un catión y tú un anión. Yo positiva, aunque había perdido un electrón (y habría perdido hasta mi núcleo por ti), y dispuesta a luchar contra cualquier cosa; tú negativo y dándote por vencido antes de empezar la batalla.
Yo creí en nosotros, tú eras ateo.
O quizá fuimos física. Fuimos la ley de la gravitación universal. La ley que explica la atracción entre dos cuerpos con masa. Pero en la fórmula, constante de gravitación por masa de uno por masa del otro partido distancia al cuadrado, la distancia fue demasiado grande. Y nos dividió. Literalmente. O fuimos dos móviles que intentaron recorrer mucho espacio en poco tiempo, y, como no podía ser de otra manera, acabaron estrellándose. Movimiento rectilíneo uniformemente variado. ¿Acelerado o retardado? Dependió del momento. Yo siempre quise que fuera acelerado, pero tú me frenaste. Pero quizá ni siquiera fuimos ese tipo de movimiento. Quizá fuimos movimiento circular. Intentábamos ir a alguna parte y terminábamos siempre en el mismo sitio. O fuimos movimiento parabólico. A la deriva. Suicida. O quizá fuimos una transfusión de calor, y como toda transfusión de calor, fue del cuerpo más caliente al más frío. De mí a ti. Pero me equivoqué, y no te transmití calor hasta llegar al equilibrio térmico, como suele ocurrir en toda transfusión. Te lo di todo, absolutamente todo. Todo lo que me había costado años conseguir. Te di mi pasado, mi presente y mi futuro. Te di todo mi tiempo, porque para mí la mejor forma de aprovechar el tiempo era esperar sentada a que me contestaras, o mirar tus fotos una y otra vez, o releer nuestras conversaciones. Para mí esa era la mejor forma de emplear mi tiempo. Aunque quizá no fuera del todo productiva. Pero te lo sigo dando. Y no sé si es peor ahora, porque ni siquiera eres consciente y probablemente ni siquiera te haces a la idea de cuánto me haces falta, de cuánto te echo de menos. Y me falta el aire al pensarlo. Te lo juro. Siento dolor físico, siento un vacío inmenso lleno de ti. Y es que no tengo espacio para tanto vacío. Y es que llevan razón, lo peor de morir de amor es que no te mueres. Pero tendré que aprender a vivir sin ti. O quizá no. O quizá siempre te echaré de menos y siempre serás tú y quizá el silencio seguirá siendo mi manera de gritarte que te extraño y que te quiero y que quiero que vuelvas. Y quizá, en silencio, siempre serás tú.
O quizá no te necesito.
Pero cómo me haces falta.
O quizá lo nuestro fue cuestión de correr. De correr para llegar tarde. Fuiste como ese último sprint que te lleva a la meta, doloroso como el que más, pero glorioso también como el que más. O quizá como esas dos últimas repeticiones de una serie, esas que duelen como nada en el mundo pero esas que se hacen aun así por el placer y la satisfacción que dan una vez acabadas. Pero, a pesar de todo, estoy tranquila.
Porque si nos damos prisa, aun podemos llegar tarde.
Y quizá me equivoque otra vez. Quizá fuimos una oración que sintácticamente no funcionó. Lo que los gramáticos llaman “no tener sentido oracional”. No encajamos. No encajó. O quizá el problema no estaba en la sintaxis, quizá el problema estaba en la morfología. En el significado. Tú significabas mucho. Yo apenas nada. Tú fuiste el sujeto, el verbo, el núcleo del sintagma. Siempre lo indispensable y fundamental en la oración. Yo fui, a fin de cuentas, lo que los gramáticos llaman los “complementos”. Complemento del nombre, complemento del verbo. Siempre subordinada a ti. ¿Y a mí quién me complementó? Tú está claro que no, porque yo directamente era tú. Eso no es complementar. Por ello siempre estuve subordinada a ti. Quizá una proposición subordinada en una oración compleja. Una oración compleja que fue nuestra historia. Quizá eso fui, quizá ya ni lo sé. Pero lo que sí sé es que fuimos difíciles de analizar. Y si ni siquiera fuimos, porque ya ni lo sé, no dudo ni un minuto de que fuimos poesía de vez en cuando. Eso te lo puedo asegurar. Fuimos poesía de vez en cuando.
martes, 25 de marzo de 2014
viernes, 21 de marzo de 2014
Ya perdí la cuenta.
"Un día le pregunté a la cebra:” ¿Eres una cebra blanca con rayas negras o una cebra negra con rayas blancas?”La cebra, mirándome, me preguntó: ” Tú eres un hombre tranquilo con momentos de inquietud? ¿Eres un tipo descuidado de maneras ordenadas o un tipo ordenado de maneras descuidadas? ¿Eres un hombre feliz con momentos tristes o un hombre triste con momentos felices?”
Nunca más le pregunté a la cebra sobre sus rayas."
domingo, 16 de marzo de 2014
#180
sábado, 15 de marzo de 2014
Pasaos si tenéis un ratito...
Porque es verdaderamente bonito y sincero.
http://miratealespejoyluegodime.blogspot.com.es/
domingo, 9 de marzo de 2014
#179
sábado, 8 de marzo de 2014
#178
viernes, 7 de marzo de 2014
...
miércoles, 5 de marzo de 2014
lunes, 3 de marzo de 2014
#177
domingo, 2 de marzo de 2014
Proteger un pensamiento ante las adversidades.
sábado, 1 de marzo de 2014
#172
Say something, I'm giving up on you.
I'll be the one, if you want me to.
Anywhere I would've followed you.
Say something, I'm giving up on you.
And I am feeling so small.
It was over my head I know nothing at all.
And I will stumble and fall I'm still learning to love.
Just starting to crawl.
Say something, I'm giving up on you.
I'm sorry that I couldn't get to you.
Anywhere I would've followed you.
Say something, I'm giving up on you.
And I will swallow my pride.
You're the one that I love.
And I'm saying goodbye...
jueves, 27 de febrero de 2014
#171
sábado, 22 de febrero de 2014
#170
viernes, 21 de febrero de 2014
miércoles, 19 de febrero de 2014
#167
martes, 18 de febrero de 2014
Peleas
lunes, 17 de febrero de 2014
Érase una vez...
domingo, 16 de febrero de 2014
STOP.
P.D: La que se declaró blanco neutral y se manchó de negro soledad.
The End.
#166
Editado por: la que parece tener la culpa de todo.
1. No tienes la culpa de nada, puedes hacer con tu vida lo que te de la gana.
2. Dije que me teníais para lo que hiciera falta. Hubo quien me buscó cuando me necesitaba y ahí estuve apoyando y ayudando. Si no me llamas, la verdad telepatía no tengo para saber que me necesitas...
3. Me fui porque no podía soportar una puta pelea más. Yo no se por qué te cabreas y te voy a contar un secreto, TAMPOCO ME IMPORTA. Se por qué me fui yo y con eso tengo más que suficiente. No se cuáles serán tus motivos, pero no los compares con los míos.
4. Respeto tu decisión. Ante todo, repito, es tu vida. Y que sepas que no me dedico a hablar por ahí con nadie sobre ti.
5. Y esto es lo que más me duele de todo, ¿os has visto? Creo que de grupo queda poco, por no decir nada.
6. De nada.
7. Este los subdivido en dos:
7.1.- No se si te lo mereces pero a las situaciones de la vida se llega dependiendo de tus propias acciones.
7.2.- No sabes el daño que me hizo a mi la conversación del otro día.
8. Soy muy brusca hablando y lo sabes, también soy borde. Releyendo esto, se que me he pasado en algunos puntos, pero no pienso borrarlo, así es como me he sentido tras leer tu entrada.
#165
sábado, 15 de febrero de 2014
VI
#161
Arreglarte, maquillarte, ponerte tacones hasta el Sol e irte de fiesta; 5 sencillos pasos para olvidarte de todo:)
jueves, 13 de febrero de 2014
#160: adiós.
#158
miércoles, 12 de febrero de 2014
martes, 11 de febrero de 2014
lunes, 10 de febrero de 2014
#153
domingo, 9 de febrero de 2014
sábado, 8 de febrero de 2014
#150
viernes, 7 de febrero de 2014
#149
Estoy mal, no te mentiré. Muy mal.
Me dan ganas de llorar, me tiemblan las manos, me da rabia verte tan tranquilo, como si no hubiera pasado nada... como si mis sentimientos no existieran... Pero no hay rencor. No. Hay amor y tristeza. Pero no rencor.
Estás bien y, egoísmo a parte, me alegra que sea así.
Me alegra que no te duela verme mal, que pases de mis ataques de cría obsesionada...
No quiero que te preocupes, que te comas la cabeza pensando en una excusa o en cualquier cosa que decirme. En serio. No es necesario. Te dije hace muchísimo tiempo que no te forzaría a que hablaras conmigo y aunque me duela no lo voy a hacer.
De verdad, me gustaría borrarme de tu vida, no estar en tu día a día para no molestarte más. Sé que soy un incordio, no hace falta que lo digas.
No te preocupes, no volveré a mirarte siquiera, no montaré espectáculos ni daré más señales de vida. Sólo tienes que aguantarme un mes y algo más y después haré lo posible para que tu camino y el mío no se crucen más.
Sé que no lo he hecho fácil, que he complicado mucho las cosas, y créeme, no lo he hecho queriendo ni mucho menos por gusto.
Te quiero, más de lo que algún día puedas llegar a imaginar. Me encanta todo de ti. Por encantar me encantan hasta tus defectos... Pero he de intentar borrarte de mi alrededor, he de procurar que las canciones dejen de llevar mis sentimientos hasta tu recuerdo... He de dejar de evocarte a cada segundo... He de dejar de amarte.
Así que esta es mi despedida, mi "adiós" para ti.
No es un "hasta luego" ni mucho menos... me despido de ti, de los sentimientos que hiciste nacer en mi interior, de tus ojos, de tu sonrisa, de tus payasadas...me despido de ti y de todo lo que traes contigo para siempre.
Y si pidiera un deseo, ese sería sin duda el de que seas feliz. No puedo decir que me da igual dónde y con quién... porque sé que no será aquí conmigo. Pero sea como sea, he de dejar mi egoísmo a parte y también desearte a ti lo mejor.
Lo mereces.
Ojalá encuentres a una niña dulce, sincera, graciosa e inteligente que llene tus días de luz, que se quede a ver películas contigo en casa, que te abrace y te entienda y que NUNCA, bajo ningún concepto, te abandone.
Ojalá consigas realizar todos y cada uno de tus sueños y que cada vez que sueñes, se haga realidad.
Ojalá no conozcas nunca un dolor agudo ni la tristeza... ojalá todo sea perfecto en tu vida, y, si no lo es, que sepas superarlo sin dificultad.
Porque te lo mereces, porque pese a todo lo que pasó sigo creyendo que eres lo mejor que me ha pasado en la vida; sigo pensando que eres el ser más especial que hay en el mundo... El más delicado, ese que aunque parezca de hierro es de cristal y puede romperse si no lo tratas con cuidado... El príncipe azul con el que todas sueñan... Eres único, y eso tienes que metértelo dentro de ti, cariño. No dejes que te pisoteen y saca el lado más fuerte... pero no pierdas nunca el tierno romanticón que hay en ti.
Vuela alto sin temer a la caída, porque pase lo que pase contigo y conmigo, estés con quien estés, falles o aciertes, vengas o te vayas, yo estaré de colchoneta para frenar el golpe... Eso no lo dudes nunca.
Quiero que tu vida sea lo más bonita posible, que el Sol te abra un abanico de posibilidades cada amanecer, que tus ojos no conozcan la palabra llorar, ni tu corazón el agobio o la pena... Y como sé que tu vida será mejor sin tener al satélite este pululando a tu alrededor... me aparto.
Nuestros caminos, a pesar de que hice lo que pude por cambiar esto, se separan aquí y no pude evitarlo.
No te pido que me tengas siempre en tu recuerdo, sé que soy uno de los malos... Sólo te pido lo dicho; que seas feliz."
miércoles, 5 de febrero de 2014
#147
Desde que somos pequeños, nos están contando historias de hadas, héroes, magos, animales parlantes, princesas y príncipes que viven felices y que se hartan de perdices durante toda su vida. Sin embargo, cuando crecemos, a nosotros no hacen más que darnos calabazas a todas horas. Calabaza para desayunar, calabaza para comer, para cenar... Y ahí es cuando te das cuenta de que era todo mentira y de que las verdaderas historias se encuentran en la música, en canciones de amores imposibles, de amistades retomadas, de distancia relativa.
domingo, 2 de febrero de 2014
sábado, 1 de febrero de 2014
Postdata, te extraño.
Suelo decirle a la gente que te he olvidado, que tú para mí ya no existes. He intentado créermelo de todas las maneras posibles, deseando despertar un día y ya no echarte de menos.He probado de muchas maneras, y siéndote sincera, he aprendido mucho sin ti. He aprendido, por ejemplo, que lo que una vez nos dice la cabeza, más tarde el corazón lo terminará traicionando. He sido un espectador de una lucha entre mi conciencia y mis sentimientos, y aún así parece que la guerra no se acaba nunca.También, he buscado dentro de mí lo que jamás había visto con estos ojos. Buscando una respuesta a por qué siempre que me acuerdo de tu voz termino con una sonrisa en los labios.
Recuerdo cuando en un tiempo tú me preguntabas cómo te quería y yo intentaba darte una respuesta indefinida, algo que jamás hubieras escuchado.Tú me asegurabas que me querrías eternamente.
Sé que te dije mil y una tonterías por aquel entonces, pero tampoco me arrepiento de haberlo hecho. A mí lo que me llenaba era tu sonrisa.
Y ha pasado bastante tiempo desde la última vez que me dirijiste la palabra.
Te aseguro que me siento una estúpida desde que juré que no me importabas. Desde esa noche en la que me traicioné a mi misma.
Te dije también que no te echaba de menos, que no te necesitaba. Quizás lo hice por orgullo o tal vez pensé que de esa forma me olvidarías antes y seguirías con tu vida. Que te haría ver que sólo soy ese error que una vez cometiste.
Ojalá algún día tengas tiempo para explicarme cómo te sentiste tú tras nuestro último abrazo.
Hace mucho, cuando me sentía parte de tu vida, te dedicaba cada balada de amor que escuchaba. Hoy por hoy el rock and roll me sigue recordando un poco a ti.
Siempre ha sido algo que nos unió desde el principio.
Te supliqué con el paso del tiempo que fueras el motivo por el cual cantara y rasgara las cuerdas de mi guitarra.Sin embargo, hasta que te perdí, no fui capaz de escribirte una canción.
Jamás pude decirte que la compuse por ti.
En este tiempo me han pasado muchas cosas. Ha llegado más gente a mi vida, para qué te voy a mentir. Y toda esa gente se ha ido yendo también. Si me abandonaron o les abandoné, eso es algo que ni siquiera recuerdo ya.
¿Por qué tienes que ser tú la única persona que llene ese hueco incompleto en mí?
¿Por qué demonios tenemos que ser tú y yo el uno para el otro?
¿Por qué tienes que ser especialmente tú mi alma gemela?
¿Sabes? Me gustaría decir que has cambiado. Que ni siquiera te reconozco, que no eres ese chico de gran corazón del que me enamoré un verano...Pero sé que la que realmente ha cambiado soy yo. Sé que la que te abandonó sin motivo, que no se merece que la recuerdes y que nunca podrá olvidarte soy yo.
Algunas veces prometo que incluso sentía miedo. Miedo de que pudieras llegar a sentir algo tan grande por otra persona. La que siempre te ha repetido que no te merece. Tenía miedo, sí. Miedo de no saber cuándo acabaría todo. Miedo de saber que cuando te fueras, te llevarías parte de mi.
Los mejores recuerdos los tengo guardados aquí dentro, junto a la bola de papel que hice con nuestra foto y que jamás pude romper, y una caja donde todavía guardo un montón de regalos que me quedan por darte algún día. En la caja hay incluso un juego de sábanas. Son por cada vez que me acostaba, cuando me daba por pensar en ti. Tanto lo hice, que mis sábanas terminaron recordándote.
Hoy, escribiendo todo esto, sólo espero que sepas comprenderme, como lo llevas haciendo desde el día que te conocí.
Entender que ni siquiera sé si merezco que me quieras. Empezar a plantearme por qué en su día te dejé medio desolado, cuando lo que estaba haciendo, me dolió como si me arrancaras el corazón sin avisar.Buscar la razón por la que abandoné a la persona que más me ha llegado a importar en esta puta vida.
Y te prometo que cuando lo haga, volveré para decirte todo lo que siento y demostrarte que jamás volveré a querer a nadie de la manera en la que te quiero a ti.
Gracias, una vez más, por dejarme formar parte de tu vida. Ojalá algún día volvamos a ser una piel.
martes, 28 de enero de 2014
#143
#142
lunes, 27 de enero de 2014
#141
¿Qué hacer con todas las canciones que llevan su nombre hasta que vuelva a hacerlas mías?.¿Qué hago con la frialdad con la que me mira? . ¿ A qué dirección envío las caricias que ya no vas a darme y que duelen más que el recuerdo de todas las que nos dimos?.
#140
Solamente oir tu voz, ver tu foto en blanco y negro, recorrer esa ciudad, yo ya me muero de amor. Ver la vida sin reloj o contarte mis secretos, no saber ya si besarte o esperar a que salga solo. Y vivir así, yo quiero vivir así, ni siquiera sé si sientes tú lo mismo... Me desperté soñando, que estaba a tu lado y me quedé pensando, que tienen esas manos. Sé que no es el momento, para que pase algo... quiero volverte a ver, quiero volverte a ver, quiero volverte a ver. Y me siento como un niño, imaginándome contigo, como si hubiéramos ganado por habernos conocido. Esta sensación extraña que se adueña de mi cara, juega con esta sonrisa dibujándola a sus anchas. Y vivir así, yo quiero vivir así, ni siquiera sé si sientes tú lo mismo...
domingo, 26 de enero de 2014
#139
Hola, ¿qué tal? Llamaba para saludarte, desearte suerte aunque sea tarde. El tiempo ha pasado y...no nos vemos, así no tengo que fingir que no te echo de menos.Hacía tiempo que no escuchaba tu voz y te mentiría si te dijera que sin ti mi vida va mejor. Siento ya no estar ahí para apoyarte. No bebo alcohol para olvidar porque no quiero olvidarte. Espero que comprendas, que entres en razón,prefiero tenerte lejos si no estoy en tu corazón. ¿Nunca es tarde no? Por eso nunca espero al tiempo. Sí, te fuiste, pero sigues dentro de mi pecho. Que no existe droga que me olvide de ti, el recuerdo son trozos de vida que no volveré a vivir.[...]Miro las estrellas hasta encontrate, donde buscar la unión de ellas hasta completar tu nombre.No siempre las promesas se llevan a raja tabla ya que las promesas sólo son eso, palabras. Tú no cumpliste la tuya de nunca soltarme y yo no cumplí la mía de nunca alejarme. El tiempo no se para pero nos separa, pese a todo quiero verte con una sonrisa en la cara. Aunque te dije que te odio, que no existes, que te olvidaría, todo lo que te dije es mentira y no lo sentía.Espero que no olvides nunca el tiempo que vivimos, desde el primer beso al último que nos dimos. Antes de que cuelgues, devuélveme lo que es mío, ese corazón que tú llenaste y ahora está vacío; porque fuiste el chico que yo más quise... aquí está la llamada que nunca te hice...
sábado, 25 de enero de 2014
jueves, 23 de enero de 2014
miércoles, 22 de enero de 2014
#135
#133
martes, 21 de enero de 2014
Petición de Domeñe:
#132
#131
#130
lunes, 20 de enero de 2014
domingo, 19 de enero de 2014
#126
#125
Un "te quiero" hubiera bastado, hubiera hecho las cosas mucho más fáciles. Me ayudaría a poder dormir por las noches sin despertarme de madrugada repitiendo su nombre. No lloraría con todas las canciones que me dedicó, ni me estresaría por no saber que está haciendo. No me preocuparía por si se ha olvidado ya de todos los besos que nos dimos, de las sonrisas y de las noches de estrellas, de los suspiros, de las caricias... de mí.
#124
Y es que no puedo más. Una semana, una puta semana y me estoy muriendo de frío. Quiero que vuelvas ¿No te das cuenta?¿Tan difícil es? Y tengo la oportunidad de rehacer mi vida pronto, de olvidarme de ti, pero no se si quiero aprovecharla. No se si quiero cambiar un posible capricho del momento por la felicidad de una vida entera. Ya no sé qué hacer para aclararme. Escucho música y cualquier canción me recuerda a ti... Cada palabra me desgarra por dentro, abriendo más la herida. No hay quien piense con claridad. No hay quien ordene mis ideas. No hay quien entienda el por qué escribo esto. No hay quien entienda por qué te sigo queriendo después de todo...
sábado, 18 de enero de 2014
viernes, 17 de enero de 2014
#122
jueves, 16 de enero de 2014
martes, 14 de enero de 2014
#120
lunes, 13 de enero de 2014
#118
#116
domingo, 12 de enero de 2014
#115
#112
sábado, 11 de enero de 2014
#111
#110
Tiene balcones que dan a una iglesia, desde los que tú y yo siempre veíamos nuestra boda que jamás llegó, que jamás llegaría. Y tiene dos dormitorios, con camas pequeñas, por supuesto, las sábanas están limpias, no soportaría el olor a ti, a tu piel, a tus besos durante tanto tiempo. Nadie que entre aquí lo soportaría. Las habitaciones huelen un poco a dolor, sobre todo el dormitorio grande, pero es cuestión de ventilar los cuartos un tiempo y pasará.
Como casi todo, dale tiempo a que cicatrice. La casa también te echa de menos. Hay un salón muy grande, está casi nuevo. Puedes vaciar los cajones, yo no me atrevo. Están llenos de mis errores, de mis errores contigo. No los he tirado porque no caben en una simple papelera, alquila un camión con destino al pasado, yo me encargo de pagar el viaje. Y llévate también las flores marchitas de la terraza, el olor a podrido de esta relación se refleja en ellas y me da alergia. Nos han acompañado durante todo el camino, sonrieron y lloraron con nuestra relación y ahora que toda esta farsa ha terminado, se han secado. ¿No da miedo? Tiralas.
También hay una cocina, como en todas las casas. La nevera está vacía, nosotros siempre comíamos fuera. ¿Recuerdas? De aquí para allá, donde encontrábamos. Por eso está casi nueva; de hecho, creo que es lo único que ha sobrevivido a nuestra relación. Cuando veas la cocina, encontrarás aquel montón de post-it de colores pegados en el mueble donde guardo el atún. No los tires. Embálalos y mándalos a un mundo donde la gente nunca termine lo que empieza. Son promesas que algún día cumpliríamos. Promesas que nunca cumplimos.
Los cuartos de baño no son nada del otro mundo. Hay alfombrillas porque cuando se quiere con todo el amor resbala y duele. Puedes usarlas. No huelen a nada. Lo bueno del agua es que lo limpia todo, se lleva consigo cualquier cosa y te permite recrearte en la marcha de lo bueno de la vida por el desagüe. Por eso es tan grande, me gustan los cuartos de baño amplios, donde uno pueda llorar a gusto en el suelo y mirarse al espejo sin miedo a tropezar con algún mueble.
Y por último, que debería haber sido lo primero: el recibidor. El teléfono sin la luz encendida. Porque aún no me has llamado. Aún funciona, no me he atrevido a desconectarlo. Por si te equivocabas y marcabas mi número. Así que ya sabes, cógelo siempre y si preguntan por mí, aunque haya pasado una eternidad, dile que estás a tiempo, que aún no te olvidé. El paragüero está vacío, a ti siempre te gustó calarte de lluvia hasta los huesos y a mi no me importaba.
Por último, la mirilla. No la utilices. Está medio rota. Falta un soplido para que acabe de caer. Ha visto demasiadas cosas. No la hagas partícipe de ninguna relación, no es tan fuerte como aparenta. No lo aguantaría. Y bueno... Eso es todo. Yo no volveré por aquí. No puedo.
Ya hablaremos del dinero, ya me contarás que tal te va. Toma la llave. Es tuya. Cuídala, por favor. Y no invites a nadie de quien puedas enamorarte o no durarás mucho por aquí...
viernes, 10 de enero de 2014
#109
jueves, 9 de enero de 2014
miércoles, 8 de enero de 2014
lunes, 6 de enero de 2014
#104
domingo, 5 de enero de 2014
Del día en que casi vuelvo a ser feliz.
Llorar en los brazos de la persona que causa tu tristeza. Sentir cómo te clavan una daga en el pecho para después sacarla lentamente. Así dejé tu chaqueta, empapada de lágrimas de dolor y sangre de amor.
sábado, 4 de enero de 2014
#103
No quiero a alguien que solo vea lo bueno en mi, quiero a alguien que también vea lo malo y pese a ello quiera seguir a mi lado.
viernes, 3 de enero de 2014
#102
No. Su respuesta siempre era no. Y cuando ella abría una puerta, él, le cerraba dos.
Justo ahora se había dado cuenta de que le había perdido sin haberle tenido siquiera. No supo en qué momento ocurrió exactamente, pero sabía que le había perdido irremediablemente. Sentía desde hacía días que aquello debía terminar, que era mejor poner fin a aquella angustiosa sensación que la perseguía a diario, a todas horas. No podía dejar que su vida girase en torno a él.
Conocerle había tenido el efecto similar a estrellar una gran ola contra una roca, bañándola por entero, calando bien hondo hasta el último rincón y eso la había hecho abrirse completamente sin saber bien el por qué y confiar como nunca antes había confiado. Todas las medidas de seguridad de su sistema se vinieron abajo cuando le conoció y él entró en ella como un virus, infectándolo todo. Y él no lo sabía, ni siquiera era consciente de que ella le había entregado la llave maestra, aquella que abría todas sus puertas ni que cada mañana su primer pensamiento estaba dedicado a él. Nunca sabría ya que ella podría dárselo todo, que aún cuando el sintiese que había alguien más importante, alguien quizás mejor o que le llenaría más, ella sería la única dispuesta a comprenderle en sus rarezas y en sacrificarlo todo. No sabía, tampoco, que nadie le querría jamás con la intensidad con que ella lo hacía.
Miró alrededor, la música estaba puesta y los demás reían y bebían en aquella improvisada fiesta de sábado noche. Sacó un papel y un bolígrafo del bolso y escribió su nombre en él, lo miró unos instantes, sosteniéndolo con mano temblorosa. La sensación volvió nuevamente, tan solo leer su nombre provocaba tantas cosas en su interior que todo le parecía irreal.Y sentía que una gran brecha estaba abierta en su pecho y que cedía cada vez más. Colocó los brazos alrededor de sus costillas y se las abrazó con fuerza para evitar partirse en dos, tratando de ahuyentar así al dolor. Debía terminar con aquello, tenía que hacerlo aunque le doliera. Sus pasos la llevaron hasta las puertas correderas del balcón y miró a través del cristal donde la luna llena le iluminó el rostro: preciosa luna llena para coronar el final. Abrió y se acercó a la barandilla donde el viento le movió el cabello rubio con fuerza y creyó que si aspiraba una bocanada de aire fresco todo pasaría pero la sensación se agudizó.Necesitaba sacárselo de dentro. Sus ojos verdes comenzaron a nublarse y cuando ya las lágrimas amenazaban con rodar por sus mejillas se descalzó y trepó a la barandilla quedando de pie en ella, estática, sintiendo como el aire jugaba con ella y la balanceaba. Se agarró a la columna y abrió los ojos, miró abajo: la ciudad brillaba y rugía ajena a lo que sucedía en la terraza del piso 21. Los demás salieron al balcón,nadie se alarmó, conocían el ritual y los que sabían su historia le dieron la mano y la miraron con ternura. Alguien le entregó un mechero a la vez que sacaba la hoja del bolsillo y la desdoblaba, la prendió en el momento en que se le escapó el primer sollozo. El papel comenzó a arder y sintió como ella misma se consumía al verlo, susurró un adiós que nadie escuchó cuando la ceniza comenzó a volar lejos, lloró amargamente por la pérdida aferrada a la columna, desprendiéndose finalmente de toda sensación al igual que se desprendía del papel.
Lloró hasta que alguien la sostuvo entre sus brazos y la acunó, allí, en el suelo del balcón.
Ella le quería, pero él nunca sabría cuanto lo hacía.
jueves, 2 de enero de 2014
#99
¿Y cuántas más lo van a hacer? Todos sabemos que la culpa es tuya... Las verdades hieren como puñales y más cuando vienen de esos pocos que aún no se han ido.
#98
#97
Cuando no sepas qué decisión tomar, lanza una moneda al aire. En pleno vuelo, tu corazón deseará que caiga sobre un lado, mostrando la opción que anhelas. Ahí tienes tu decisión.
miércoles, 1 de enero de 2014
#96
#95
#94
#93
#92
No dejo de quitar nubes de lo alto de los armarios, nubes grises, nubes negras, nubes de todos los colores y texturas.
¿Crees que no me di cuenta de cómo brillabas cuando salías por la puerta? Te ibas radiante, de sobra sabía que te habías llevado puesto el Sol. Menos mal que aún conservo un trozo de luna llena que ilumina, al menos, los rincones más oscuros de nuestra habitación. De lo contrario jamás me atrevería a mirar en ellos, por si tropiezo con recuerdos.
Y te sorprende que la luna esté de mi lado, ¿quién crees que le daba charla cada noche en el balcón? Al final, cuando empezó a refrescar y me vi obligada a cerrar las ventanas, sin decirme nada, se coló en mi habitación.
Pero ahora tengo miedo, miedo de no volver a ver la luz del día. ¿Qué hago yo sin halo de luz que refleje lo que fuimos?¿Qué hago yo, si ahora casi siempre es de noche y llueve? Me he pasado la mañana con antigripales y el chubasquero puesto ¿qué mas da que cierre ahora las ventanas, si el vendaval está en casa?¿Para qué las mantas y los nórdicos, si mi frío lo llevo dentro?
Te has ido y ya no brilla el sol. Las gotas apagan mis cigarros e inundan el café. El techo está gris, y ya no se si llueve aquí o acaso lloro yo, lo único que se es que me atrapan las raíces en el pasillo, que mi canoa se parte en los rápidos que descienden escaleras abajo, que el fango me atrapa en la cocina, que mi camino se hunde y mis huellas desaparecen. Que en el baño se ha roto el espejo, y que los siete años de ruina comenzaron en el momento en que al mirarme sólo veía mi reflejo.
Está bien, vete si es lo que deseas, lárgate donde quieras con nuestra historia. Pero eso sí, un último favor te pido. Al salir, si puedes, déjame encendidas las estrellas.





